Análisis de
Fortalezas, Debilidades y Oportunidades
Antes de elaborar el plan comercial del año, David
Dayton sometió su fábrica a un análisis.
El cofundador y director de AlumiPlate, Inc., empresa dedicada
al recubrimiento metálico que tiene 14 empleados,
usó un instrumento administrativo de probada eficacia:
el análisis para descubrir las fortalezas, debilidades,
oportunidades y obstáculos (FODA) para identificar
aciertos, errores y problemas en su compañía.
Muchos empresarios opinan que el análisis FODA es
casi intuitivo. Dayton no conocía esta técnica
pero, cuando su socio la sugirió, de inmediato descubrió
sus beneficios. "Mi socio la presentó en cuatro
palabras, y mi respuesta inmediata fue: pues vamos a usarla",
dice Dayton.
Para realizar el análisis FODA conviene
salir de la empresa, alejarse de teléfonos y otras
distracciones. Algunos expertos aconsejan contratar a un especialista
que ayude a los empresarios a evaluar todos los ángulos.
Otros opinan que es posible obtener los mismos resultados
con la perspectiva de un cliente, proveedor o de otra persona
ajena a la compañía.
"Limitar el grupo a un número
entre dos y 12 personas clave evita inútiles discusiones
sobre procedimientos'', dice Lewis. Y la rapidez es uno de
los atractivos esenciales del FODA. Es posible obtener un
buen análisis en una sola mañana o, cuando más,
en dos o tres días, aunque Fry sugiere prolongar las
reuniones durante una o dos semanas para reunir toda la información
pertinente.
En esencia, el análisis FODA consiste
en una lluvia de ideas acerca de variables clave que afectan
a la compañía. Los puntos fuertes pueden incluir
destrezas especiales, motivación, tecnología,
distribución o capacidad financiera. Los puntos débiles
son los factores negativos como falta de capital, carencia
de personal calificado o productos aún no probados.
Entre las oportunidades están las
circunstancias positivas que, si se explotan, aumentarán
las posibilidades de éxito. Abarcan mercados vírgenes,
relaciones prometedoras con el cliente, competencia débil
y similares. El análisis de obstáculos debe
comprender no sólo las amenazas visibles, como futuras
reglamentaciones, sino también problemas potenciales,
como reveses económicos, nuevos competidores o cambios
en el gusto del consumidor.
Por su parte, Fred Fry, profesor de administración
de la Universidad Bradley, en Illinois, lo recomienda al calcular
los planes estratégicos para varios años y los
destinados a hacer cambios en el ambiente de la empresa.
Pensar en el FODA no es suficiente. Al igual
que con cualquier otra sesión de estrategia, es importante
anotar todos los factores. Existen muchos formatos que funcionan.
El de cuatro columnas que utiliza Dayton es el más
sencillo. Fry recomienda una técnica de cinco columnas,
cada una titulada con los factores críticos para el
éxito en su empresa y colocar números positivos
y negativos en las columnas a manera de evaluación.
Otros expertos recomiendan un cuadro con
retículas para cada uno de los cuatro elementos. Para
las compañías con situaciones complejas, Lewis
prepara hojas de cálculo de computadora con los distintos
rubros del FODA cuantificados y expresados numéricamente,
y subrayados con colores.
Independientemente del formato que elija,
lo importante es mantener dos metas presentes. Primero, identificar
las áreas donde los puntos fuertes se comparan con
las oportunidades. Por ejemplo, los bajos costos de producción
se comparan con la oportunidad implícita en un mercado
virgen que es sensible a costos.
Segundo, es necesario detectar las áreas
donde las debilidades pueden hacerlo vulnerable ante circunstancias
externas. Ejemplo de un área problemática es
cuando existe una tendencia a mayor reglamentación
en la industria y su empresa se encuentra en los límites
aprobados por la ley.
El objetivo del FODA no es obtener una lista
de acciones sino sugerir esta lista. Después de elaborar
el análisis, conviene usarlo para detectar medidas
específicas para aumentar los puntos fuertes y las
oportunidades, a la vez que remediar debilidades y eliminar
obstáculos. Por ejemplo, el empresario que tiene costos
de producción bajos tal vez prefiera concentrar la
mercadotecnia en clientes preocupados por los costos, mientras
que la empresa que opera en los límites de la ley,
tal vez decida pulir su imagen con un programa de servicios
públicos.
Por su sencillez y eficacia, el FODA debería
formar parte de las estrategias de todo empresario, pues si
bien no es un análisis que se realiza diariamente,
da las bases para guiar todo tipo de medidas de manera continua.
"Tomo decisiones a partir de los criterios
de fortalezas y debilidades de la empresa. En forma inconsciente,
el FODA se ha convertido en un marco que me da el panorama
de la compañía'', dice Dayton.
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