Ocho
errores de mercadotecnia
En casi todas las áreas de una
compañía los emprendedores enfrentan escollos.
Y la mercadotecnia no es la excepción. Como propietaria
de un negocio que ayuda a otras empresas a hacer una mercadotecnia
más eficaz, he hablado con cientos de empresarios sobre
sus actividades de promoción. Al margen de la industria
de que se trate, he visto a los dueños de compañías
grandes y pequeñas cometer los mismos costosos errores
una y otra vez. Evítelos y ahorrará energía,
decepciones y una buena suma de dinero.
Poner todos los huevos en una
canasta. Si todo su presupuesto de mercadotecnia
se aplica a un solo método de promoción, no
traducirá en utilidades gran parte de su inversión.
La diversificación de sus actividades aumentará
la frecuencia y alcance de sus mensajes y reducirá
en gran medida el capital dedicado a la mercadotecnia.
No medir los resultados.
El balance de los resultados de sus actividades en mercadotecnia
le permite reinvertir en los instrumentos que funcionan y
desechar aquellos que no sirven. Intente tácticas como
encuestas, cupones numerados, tarjetas de comentarios del
cliente o grupos objetivo para averiguar si sus mensajes se
han recibido.
Practicar una mercadotecnia dirigida,
relámpago e inmediata. Cuando considere
que está tirando su dinero en cada promoción,
es momento de hacer un alto y analizar los beneficios de la
planeación. Defina los objetivos y el público
al que quiere llegar, así como su presupuesto para
los siguientes seis o 12 meses. Con el plan en la mano, caerá
en cuenta del ahorro que implica racionalizar las inserciones
de anuncios, eliminar cobros por urgencia de distribuidores
improvisados y evitar la toma de decisiones de compra torpes
-como esos 15 mil imanes impresos que parecían tan
buena idea.
Suprimir la mercadotecnia cuando
las cosas se ponen difíciles. Cuando
disminuye el flujo de efectivo, los anuncios, los envíos
por correo directo y otras formas de mercadotecnia son los
gastos más fáciles de reducir ¿no es
cierto? Pero, al recortarlos, está eliminando precisamente
las actividades que atraerán nuevos clientes y le producirán
ganancias. Mantenga la comunicación, incluso en los
tiempos más difíciles.
No pedir ayuda cuando se necesita.
Si usted está demasiado ocupado para atender las actividades
de mercadotecnia o si sus productos no parecen todo lo profesionales
que deberían ser, es momento de pedir refuerzos. Contrate
personal de medio tiempo o de tiempo completo, una agencia
o un asesor independiente, pero asegúrese de que su
mensaje comunique el giro de su empresa.
Modificar programas que están
funcionando. Si su campaña de publicidad
o el plan de envío de correo directo están produciendo
buenos resultados, no los cambie por el mero hecho de hacerlo.
|